Sitios de Interés

Parque Nacional Popocatépetl-Iztacíhuatl

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La creación oficial de este parque, asentado en las faldas y conos de la Sierra Nevada, data de 1935. Para quien gusta del aire puro de la montaña, sin importar el frío el parque nacional Popo-Izta es uno de los más grandes de la República Mexicana. Desde Puebla se accede a este parque por la recta a Cholula y el camino a Paso de Cortés, tras recorrer 52 kilómetros.

Laguna de Epatlán

Una carretera flanqueada por cañaverales lleva a San Juan Epatlán, población situada a 15 kilómetros de Izúcar de Matamoros, a la izquierda, 2 kilómetros de terracería desembocan en una de las lagunas más bellas del Estado, por su dilatada superficie y el tono verde-azul de sus aguas. El sitio tiene servicios muy limitados, la pesca está permitida, pero es difícil encontrar una lancha en alquiler.

Puente de Dios

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Para llegar a este sitio hay que ir primero a Molcaxac, 2 kilómetros después, sobre la vía a Huatlatlauca, un letrero señala el camino a Puente de Dios. Al término de un descenso por escalinata debe tomarse a la derecha para dar con el hermoso accidente geográfico que constituye este “puente”.

Las aguas del río Atoyac cortaron en ese punto las rocas de la Sierra del Tentzo, tal vez a causa de un terremoto, uno de los dos cantiles que resultarón del corte cayó sobre el otro formando un túnel, por el cual sigue pasando el Atoyac.

Jardin Botánico y Jardín de Cactáceas

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3 kilómetros antes de llegar a Zapotitlán se ha establecido recientemente el jardín botánico y vivero de cactáceas donde se pueden apreciar agaves, biznagas, mamilarias, garambullos y otras especies de cactus cuajadas de agujones o de espinas.

Salto de Quetzalapa

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Ocho kilómetros adelante de Chignahuapan está el salto de Quetzalapa, una de las cascadas más grandes de la región. Una vez ahí, se puede descender para disfrutar de la vegetación y ver la caida de agua desde abajo.

Piedras Encimadas

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Hacia Huauchinango, a 20 kilómetros de Zacatlán se halla una desviación de terracería de 10 kilómetros rumbo a Camotepec. Muy cerca de ahí se encuentra el valle de Piedras Encimadas. Con una superficie de 4 kilómetros cuadrados, circundada por un bosque de pinos, este valle ofrece el espectáculo imponente de un conjunto de gigantescas formaciones rocosas, en muchas de las cuales las posiciones de las rocas parecen inexplicables y sus equilibrios incomprensibles.